“ Como alcalde de Ciudad Rodrigo, quiero invitar a todos a que visiten Ciudad Rodrigo. Su rico patrimonio monumental, su apasionada historia, las costumbres y tradiciones de sus habitantes y, sobre todo, la simpatía y el buen acogimiento de los mirobrigenses son excelentes atractivos para pasar unos días en nuestra ciudad y, teniéndola como base, recorrer la comarca, la antigua “Tierra de Ciudad Rodrigo”, llena de pueblos encantadores y paisajes variados y pintorescos, desde las sierras más agrestes hasta los paisajes adehesados, en los que el toro bravo es el rey. Ven a visitarnos, te llevarás siempre un grato recuerdo.”

HISTORIA

Con asentamiento humano al menos desde la Edad de Bronce, Ciudad Rodrigo, la antigua Miróbriga, fue ocupada antes de la llegada de los romanos por los vettones, pueblo de origen celta que se encontraba extendido por toda la comarca y del que es símbolo el verraco que se conserva junto al castillo de Enrique II. Con la llegada de los romanos Miróbriga toma una importancia bastante reseñable, siendo de dicha época las tres columnas que adornan una de las rotondas de entrada a la ciudad, habiéndose convertido las mismas en el símbolo de la urbe, siendo recogidas en el escudo heráldico municipal.

Se presupone que Ciudad Rodrigo pasó a formar parte definitivamente del Reino de León en la segunda mitad del siglo XI con Alfonso VI de León, siendo encomendada posteriormente su repoblación al conde Rodrigo González Girón (del que toma el nombre de Ciudad Rodrigo) que también repoblaría otras poblaciones cercanas como la ahora portuguesa Castelo Rodrigo (entonces leonesa). En un documento de 1136 que atesora la Catedral de Salamanca se habla por primera vez de “Civitatem de Roderic”.

Fernando II de León creó el Obispado de Ciudad Rodrigo en el siglo XII

En 1161 Fernando II de León realizó una nueva repoblación de la ciudad realizándose un primer recinto amurallado e iniciándose en el reinado de éste la construcción de la Catedral. Y es que fue precisamente Fernando II de León quien elevó a la ciudad mirobrigense a la categoría de sede episcopal con el fin de fortalecer la frontera sur del Reino de León frente a los portugueses (al oeste) y los musulmanes (al sur).

Posteriormente, en el siglo XIV Enrique II de León mandó construir el castillo que actualmente se conserva como forma de reforzar la frontera entre portugueses y leoneses. En los siglos XV y XVI se asienta en la urbe una buena cantidad de nobleza lo que lleva a un florecimiento artístico de la misma construyéndose una gran cantidad de palacios y casas señoriales.

Ubicación de Ciudad Rodrigo en el siglo XIX

En los siglos XVII y XVIII Ciudad Rodrigo sufrirá de nuevo las consecuencias de ser una ciudad de frontera, viéndose seriamente afectada por la Guerra da Restauração portuguesa y la Guerra de Sucesión. Estos efectos negativos volvió a sufrirlos de nuevo en la Guerra de la Independencia, llegando a sufrir la ciudad dos sitios, el francés de 1810 y el inglés de 1812. Como consecuencia positiva de dicha situación bélica de frontera se hallaría el hecho de que se construyesen las impresionantes murallas que hoy encierran el casco antiguo de la ciudad, siendo iniciadas por Fernando II de León en el siglo XII y realizadas la mayor parte en el siglo XVIII.